¿Por qué los jóvenes estamos hartos de la corrupción?

Hoy día 26 de septiembre he estado indagando entre los miles de documentos que tengo. Y me he encontrado con esta carta que escribí hace unos años. Pensé durante un determinado tiempo enviarla por e-mail y a ver si tenía suerte  y la leía a quien iba dirigida. Pero luego vi que el espacio estaba limitado y que gracias a mi poca experiencia (aún la sigo teniendo) y a mi poca resistencia, me resigné.

Muchas cosas han cambiado desde entonces y muchos de mis ideales también. Sigo siendo más de un lado que de otro pero creo que ya he adquirido mi propia filosofía de vida y por tanto, de la verdad. Soy más paciente, por ejemplo.

Desde hace dos años, por supuesto que he evolucionado muchísimo. He aprendido que no todo es blanco o negro. He acabado aprendiendo que todo es relativo. Que siempre hay fallos y siempre hay cosas de algo y alguien, ya sea partido político o incluso hasta de un propio amigo que no nos van a gustar y que no van a encajar con nuestros ideales y nuestras creencias.

En resumen, la publico (y sin retocar) porqué sigo creyendo que la honestidad y la verdad tienen que ir por delante. Y que sin ambas cosas, otras muchas cosas no son posibles.

Sé que esto es muy difícil. Y también sé que cuando trabajas para la sociedad, recibes muchas críticas y pocos reconocimientos comparados con la cantidad de las primeras.

18 de marzo de 2011,

Estimado Señor Pedro J. Ramírez:

Perdóneme el atrevimiento de escribirle pues soy toda una inexperta, tengo veintiún años y sólo estoy haciendo una carrera universitaria.

En casa cogimos la costumbre de leer su periódico y me acabé haciendo adicta al Yo Dona y a los Magazines de los domingos repletos de curiosidades extravagantes. Pero me acabé haciendo más adicta a las labores de investigación de su periódico, junto con la radio que oía en el autobús mientras iba todas las mañanas al colegio.

Soy de derechas, pero nunca he sido ni soy de extremismos. Pero más que nada en este mundo soy “de honestidad y verdad”. Siempre he visto que los políticos se tiraban “los trastos” unos a otros con respecto a sus ideales, creencias y “verdades”. ¿Verdades? Sí verdades, lo que ellos llaman “verdades”.

Y así es, obviamente estaba más de un lado que de otro. Es lo que tiene identificarte más con un partido. O sentirme más patriota. Sí, siempre he estado orgullosa de mi país y de pertenecer a ello y no lo he relacionado con nada extremista. Creo que el tema del patriotismo es muy difícil aquí y no le encuentro un porqué.

Hace unos años, cuando era una adolescente pisaba el suelo creyendo que existía el respeto hacia los ciudadanos. Y hasta hace unos cuantos y largos meses también. Pero cada día, me voy dando cuenta que sólo veo cristales opacos donde deberían de ser transparentes. Mientras todos nadábamos tranquilos en nuestras nubes de abundancia y sobrepasábamos el límite del consumismo y de la ambición, otros lo hacían mucho más tranquilos. Creo que no hace falta que especifique en el número de hechos sucedidos (y los que no sabemos), sus características y respectivos niveles (nacional, provincial o municipal), pues me tiraría un par de semanas escribiendo.

Y al fin y al cabo, ¿Cómo voy a confiar en el gobierno y la justicia en este país? Sea del nivel que sea claro, mirando hacia la izquierda o hacia la derecha.

Creo que esto ha llegado también a un problema de conciencia de los ciudadanos. (Igual esto es una barbaridad eh, perdóneme) Pero en cierta forma tenemos la culpa los ciudadanos, no tenemos la llamada “conciencia ciudadana”. En este país no hay conciencia ciudadana, reina la mayoría de “que meta la mano quién pueda”. Y ya sé que no está bien generalizar (es injusto), pero en muchos aspectos todos alguna vez hemos pecado (que no lo nieguen). Otra cosa, es que estemos presenciando hechos injustos que nosotros no podíamos ni podemos controlar. O sí que podemos, o que sí que vamos a tener que empezar a controlar. Lo que pasa es que no sé cómo, y creo que muchos de nosotros tampoco.

Quiero dedicarme en un futuro a exportación y comercio internacional. Sé que tenemos algo bueno que ofrecer al resto del mundo, lo sé. Y mi pregunta es la siguiente, ¿Cómo voy a dar credibilidad a los frutos si las raíces de mi árbol están envenenadas? Y cuándo me pregunten, ¿de dónde eres? Y responda de España y piensen… Ah sí, del país que todos los que pueden roban el dinero de los ciudadanos, vaya este país y vaya estas personas. O… así, de ese país dónde una parte pequeña de éste desafía constantemente al conjunto de las partes. Y cuándo, necesite irme al extranjero a trabajar y me hagan una entrevista, ¿Qué pensarán acerca de mí? ¿Qué no tengo conciencia ni valores honestos y respetables? (Son básicos).

Infinitas preguntas y respuestas se me ocurren…

Soy de derechas y estoy dejando de creer en el partido que más o menos me identificaba (tampoco creo en el vecino), y desgraciadamente en el gobierno. Y también en la justicia (en algunos aspectos de la misma). Como siempre, pecamos de una mala y lenta gestión.

Podría pasarme durante la carta criticando a los políticos y a todos los gobiernos que existen y existieron. Pero no, solo quería agradecer su labor de investigación. No digo que sea el mejor periódico de este país y por supuesto, el mejor director. Lo único que quiero agradecerle es que haga constantemente esa labor. Que alguien u algo luche de forma continuada por demostrar la verdad cara a sus ciudadanos independientemente de las consecuencias o de sus direcciones políticas. (Sé que tendrá un buen jaleo y más ahora).

Pero también me refiero a nivel de terrorismo y otros aspectos, no solo políticos.

Nos abre los ojos y nos da fuerzas para reflexionar a cerca de nuestras creencias a la vez que “reparte”. Tiene que llegar el cambio o nunca saldremos de esta crisis. Hemos alimentado a más bocas de las que existían (políticos, funcionarios, alcaldes, concejales…etc.) a través de un chorreo constante de dinero mal gestionado, y que aún sigue gestionándose mal…

Papeles que presentamos deberían estar tramitados en una semana y tardan meses; y así sucesivamente con creación de empresas, proyectos… (Las cosas que impulsan al país, en resumen). Y ya no quiero hablar de los bancos, porqué me haría sentirme aún más frustrada.

Simplemente, darle mi enhorabuena y mis ánimos para que siga con su tarea de investigación. Y por supuesto, también ánimos a todos los ciudadanos que quieren luchar por vivir en un país honesto, repleto de oportunidades; y por supuesto a aquellos que quieren creer en él y vayan a hacerlo.

No hay nada perdido y no lo tiene que haber.

 

Gracias por su atención y mis mejores saludos.

Una ciudadana más.

Leticia Lorena Puertas 

Personalmente, sigo pensando que España es uno de los países mejores del mundo para vivir. Y me refiero a la calidad de vida, el clima, el tiempo, la alimentación, los lugares y un largo etc. Pero también sigo pensando…

¿De qué de sirve todo esto si muchos aspectos vitales de nuestro sistema fallan?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s