La primera de todas es A.

Amor es un concepto universal que forma parte de los tres deseos más repetidos cada año. Es aquella palabra que intentas definirla y no sabes como hacerlo.

Una de las preocupaciones que tiene el ser humano en cada una de las etapas de su vida es tener a alguien con quién compartir aquello que vive, aquello que consigue, aquello que sueña y aquello por lo que se estremece su corazón.

Y quizás se preocupe demasiado en algunas etapas.

Pasamos por un proceso de desarrollo personal y emocional (bueno, en realidad por miles de procesos) en el cual descubrimos que es lo que queremos en nuestra vida, como lo que queremos y mientras tanto vamos descubriendo que es lo que estamos dispuestos a sacrificar para lograrlo.

No somos los mismos con 18 que con 23. Ni tampoco con 25. Las personas cambian, tienen experiencias, crean sus sueños y tienen ambiciones, sufren, aprenden, descubren, se caen y se equivocan miles de veces. Y ahí es, donde primero tenemos que descubrirnos a nosotros mismos, saber como somos y querernos para saber que es lo que queremos de la otra persona, si esa persona nos va o ya no, y la que pues nos va pero no lo suficiente como para dejar que nos acompañe en cada paso de nuestra vida.

O ya pasionalmente mejor dicho, que sepa latir con nosotros y nos haga sentir el latido más intenso de todos.

Esto no significa que toda relación empezada desde un súper-joven-pronto comienzo no sea válida. Cada uno (supuestamente) sabemos como somos y que es lo que queremos. Las personas evolucionan y muchas veces las relaciones con ellas.

Cada uno de nosotros tiene un mundo compuesto por miles de complicados latidos que descifran miles de sentimientos complicados y extraños. Al final, eres tú quien decide y quien sabe si lo que tiene a su lado es lo que realmente le hace sentir que no existiese nadie más (a “eso” lo vamos a llamar en delante, inexplicable).

Lo que pasa (y pasa mucho) que un inexplicable no se encuentra protegido contra todas las fuerzas que irrumpen en nuestro universo.

Inexplicable tiene diferentes etapas (lo sé… hay tantas etapas para todo).

Inexplicable llega un día y empieza a crecer.

Luego durante un tiempo, él es tan grande que te absorbe y manda en tu mundo para luego un día, pasar a ser tranquilo y relajado.

Cuando ya es así, él deja paso para que las personas se descubran unas a las otras viendo lo que realmente nos gusta de cada una de ellas, lo que nos hace encajar y lo que no nos gusta de la otra.

Y es allí, donde inexplicable tendrá que decidir si sigue llamándose así o no. Muchas veces no lo hace y aún así sigue siendo algo maravilloso. Nunca te olvides de todo lo que has sentido por otras personas son experiencias y son razones por las que ahora sabes sentir como sientes y sabes cuidar y respetar como lo haces.

Bueno sigamos…

Lo que pasa con inexplicable es que está rodeado de miles de personas dueñas de otros inexplicables. Y eso somos nosotros, personas con muchas personas juntas. A veces no, pero a veces sin saber porqué conoces otro que te cae mejor o que se ciñe más a ti, o que te hace descubrir algo que el otro no te hacía descubrir… y un largo etc.

Y entonces: ¿Qué es lo que pasa con el otro inexplicable?

Pues ahí es donde está el tema.

Desgraciadamente, tienes que decidir tú. Y digo desgraciadamente, porqué a veces es muy difícil, lo sé… es una P*, y como no, acaba con la frase más utilizada en este mundo: “es complicado”.

Si te vas a despedir…Despídete, date un tiempo para descansar y ver que es lo que sientes. Saluda al otro. Y no por ello te sientas culpable, pues la vida es así, nos somete a numerosas fluctuaciones y cambios y nosotros cambiamos con ellos. El aceite y el agua no funcionan. Simplemente intenta hacer un cambio respetuoso, es decir, un cambio bien. Y si vas a cambiar, anúncialo y retírate.

Igual un día te das cuenta de que quieres volver o quieres conservar una amistad y al hacer un cambio bien, todo es más fácil.

Hay cosas que no funcionan y es ley de vida. Y si no hay otro y el hueco está vacío, abre la puerta. Pero con cuidado…

Todos tenemos derecho a encontrar a nuestro y verdadero inexplicable. Así que, si ha llegado tu momento… sin ni siquiera buscarlo (que es como tiene que ser), vete. Pero vete bien. Y déjame irme. No es posible andar entre dos inexplicables… y pensar eso de  “ya se irá viendo”.

Eso no es, no es.

Ellos están ahí para el buen uso (aunque no lo ponga en la cláusula del contrato) y si aún así haciendo de ellos un buen uso, nos parten el corazón… Imagínate cuando te saltas alguna que otra norma y eso que en el amor no las hay. Pero todos sabemos que en verdad sí hay una y empieza por R.

¿R? La de Respeto idiota.

Un inexplicable no es un candidato que cumple todas las características para ser bueno siempre a tu lado. Eso no es inexplicable. Eso es ser egoísta, miedo al no sentir al límite y al conformismo, miedo a estar solo. Miedo a fracasar, miedo a no encontrar.

Inexplicable no es un objeto-acompañante en el que siempre esperas que haga bien su función. Y como respuesta ante la excusa que me vas a decir, te digo que no me cuentes historias siderales ni me vengas con preguntas racionales. No vale.

Como todo…

Hay un adiós a cada inexplicable. Sea un adiós diferente, uno para siempre, uno de abrazos vacíos, otro de recuerdos, triste, raro, común, tonto, extraño y tantas veces cínico. Pero lo hay.

Adiós que significa no volverse a verse en años. Adiós que significa no volver a ser amigos. Adiós, que sea del tipo que sea, es siempre un adiós difícil si el inexplicable ha sido alguna lo que realmente es.

Muchas veces el amor ya no tiene mucho más que hacer. Puede que sea por otro “I”. Puede ser que sea porqué el corazón esté cansado, porqué tiene otro camino, porqué no funciona o simplemente porqué ya no quiero que lo seas. ¡Qué “J” eres adiós!

Pero nunca, nunca te olvides que quién va primero antes de todos, eres tú. Amor por ti, amor para saber que es lo que mereces y por supuesto amor para saber que es lo que quieres. Amor para saber que me mereces y que te merezco, pero también amor suficiente para saber que ya no eres suficiente. Amor fundamental por ti mismo, que nunca se te olvide. Pero un “A” con “R” a los demás.

Bueno repitamos y sigamos otra vez…

Cada adiós lleva consigo otra etapa (sí otra) de descanso y de saber estar con uno mismo. De tener al corazoncito calmado, que sepa y acepte que es lo que ha venido y porqué vino. Y por supuesto, una etapa de echar de menos aún así sabiendo que no quieres a ese inexplicable en tu dia a día, sea por lo que sea.

Inexplicable no es común. Inexplicable es inexplicable. Inexplicable es ese que no puedes abrir delante de mucha gente. Solo tuyo y mío. Mirarnos y sentir que es inexplicable. Inexplicable real no sobrevive a la distancia por mucho tiempo, se necesita cerca para que brille más y más.

Inexplicable no tiene preferencias porqué pasa a ser una de ellas.

Los inexplicables han estado y lo están (pues claro que lo están) sometidos a las normas morales, de todos los que cotorrean y de la sociedad. Se someten a todas las épocas que han pasado y de las que ahora están pasando.

Si has encontrado a otro…vete tranquilamente. Eres libre pero eso sí, no estés en medio de dos inexplicables. No mientas. No sientas por otro… “pero claro es que ya tengo a otro inexplicable desde hace mucho y dejarlo…”

Eso no es un inexplicable, puede ser que lo fuera pero ya no lo es.

Simplemente marca tu camino y vete. Y tienes que saber que no está mal que lo hagas, eres tu quién tiene derecho a decidir en su vida.

No tengas miedo a estar contigo mismo. No tengas miedo a no encontrar otro, porqué llegará. Y el día que llegue te darás cuenta porqué hubo uno que realmente no fuese el real. Y agradecerás a todos los pasados inexplicables que estuvieron allí porqué fue maravilloso. Y porqué realmente han contribuido a tu vida y a tu aprendizaje.

Los inexplicables se suele decir que necesitan ser parecidos.

Dos inexplicables se juntan porqué tienen expectativas parecidas, sueños parecidos, coinciden en algunas cosas de vez en cuando y a veces en muchas también. Los auténticos y mágicos no saben como, se encuentran sin buscarse y notan esa atracción que los incita a unirse. Y prueban… A veces va maravillosamente y otras veces pues ni siquiera va. O van muy bien, luego un poco mal y luego lo intentan y lo intentan… hasta que va o no va.

Es complicado.”

Lo único malo de los inexplicables (por decir algo…) es que en cierta forma son un freno hacia nosotros mismos. Es decir…

Cuántas personas no habrán ido detrás de sus sueños por estar al lado de ese inexplicable todas las noches… O lo tuvieron en cuenta y al final no salió todo como habían imaginado y se sienten frustrados. O no, han tenido en cuenta al inexplicable en su vida y están muy contentos.

Hagas lo que hagas, sé consecuente con tus actos. Al final y al cabo, eres tú quién decide, quién va a decidir y quién solo tiene una vida.

Y luego por casualidades, inexplicable ha encontrado a otro. Luego acabaron los dos entendiendo todo y dieron los dos las gracias de haberse ido.

Ahora parece que todo el mundo está muy preocupado por el amor, por encontrarlo y por tenerlo. Y tal y como dicen todas las personas mayores (ellas entienden):

“No hay prisa. Si no te ha llegado no es el momento. O si lo tienes y quieres soltarlo pero te da miedo, suéltalo. Igual ya lo has encontrado y ahora todo va de maravilla, pero si llega otro piensa porqué llega. O si realmente es verdadero, si es real o porqué actúas como actúas. Vas a ir cambiando mucho a lo largo de estos años, verás que hay sueños que encajan y verás que otros con otras personas por mucho que quieras no lo van a hacer. No todo el mundo quiere de la misma forma y no se quiere como hasta nunca se ha querido, hasta que llega ese inexplicable que no sabes como explicar.

Vas a tener que decir muchas veces adiós, vas a ver que las cosas vienen y van, que todo es relativo. Que lo que parece que dura siempre no dura, que tienes otras prioridades, que no tienes prisa o que esta vez sí. Vas a ver que la vida es corta y no vale la pena desperdiciarla por ese inexplicable que al cien por cien no hace que tiemble tu mundo y que no tenga esa chispa. Vas a ver que vale la pena dejar el miedo atrás y que intentar ser feliz en el futuro no sirve, lo que sirve es ser feliz ahora. Que si encuentras otro real querrás ir detrás de él y conseguirlo. Y que pase lo que pase, todo llegará y todo pasará. La vida es corta y sólo vas a vivir una vez. Y tienes que saberlo.

Pero ante todo, conócete a ti mismo. Busca lo que te gusta, lucha por lo que quieres y mira dentro de ti. Allí, sólo tú sabes la verdad y solo tú sabes quién eres, lo que eres, como eres y al tipo de inexplicable que te va.

Algún día aparecerá. Pero eso sí, ten el suficiente valor de cazarlo cuando llegue pero también ten el suficiente valor para decir adiós si ha llegado el momento.”

Love just happens. You find love and you lose love again. If you really know yourself first, you can find love. Love is an attachment. Love is a very, very brave thing. I haven’t seen it yet. Love finds you. Love is… Where have you been?

#haveyouseenthiscouple

“What goes around… Comes around”

 La gente olvidará lo que dijiste, olvidará lo que hiciste, pero nunca olvidará cómo la hiciste sentir.

Maya Angelou

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s