Corona nueva para ella.

Desde el lunes se está hablando intensamente acerca de la “abdicación” de nuestro Rey.

Son diversas las opiniones acerca de la actual monarquía salpicada durante estos últimos años y que gracias a todos los acontecimientos que han llegado a ver la luz, su imagen se ha visto muy deteriorada.

Como ya sabemos unos quieren ya la república, unos apoyan a la monarquía, otros una reforma de ésta y exigen una reforma de La Constitución, otros le dan poco tiempo y otros tantos simplemente le ofrecen una oportunidad al nuevo Rey Felipe VI. También son numerosas las hipótesis acerca de la razón de ésta… Juan Carlos I no puede más, las elecciones europeas han sido un desastre, es una estrategia para…

Las manifestaciones han sido abundantes en muchas partes del país por parte de la sociedad española que está siendo castigada duramente con la crisis. Pero el meollo de la cuestión no es si debería haber monarquía o no, sino la siguiente:

¿Realmente está preparada España para una tercera república? Y la respuesta es no. Y varias son las razones.

Atravesamos un etapa de crisis, no sólo económica sino también política. Y no quiero hacer hincapié en la corrupción porqué no acabaríamos nunca. La definición actual de nuestra política se caracteriza por un bipartidismo que ha llegado a un punto en el cuál sólo se habla de quién tiene la culpa de todo y de quién acusa al otro y en segundo lugar, caracterizada por los partidos nacionalistas, los cuales no representan al conjunto de nuestra nación, tienen asientos en el Congreso para decidir acerca de cuestiones de las cuales no están interesados y por supuesto, ellos sólo votan a favor de quién cumple sus deseos.

Una reforma electoral, sería uno de los grandes comienzos hacia ese cambio que necesita España en ese ámbito pero claro, esto no nos interesa.

Todo esto ha dado resultado a que las mayorías se vean afectadas pero esa no es la peor consecuencia, siendo las principales no necesarias de mencionar debido a que ya son más que conocidas entre todos.

Es por todo ello, por lo cual la clase política actual no es capaz actualmente de asumir un cargo como es el de la República. Pertenezca al partido que pertenezca.

En tercer lugar, hay que admitir que la imagen de España está muy deteriorada. Ésta es resultado de una profunda crisis económica y también de valores, de una corrupción y ambición las cuales no han tenido límites y de un profundo caos alrededor de los máximos representantes de nuestro país, La Casa Real.

España, triste país en el cual ser patriota y sentirse orgulloso de formar parte de él se relaciona con estar a favor de Franco y de eso de ser “facha” (siendo del partido que seas). España, la cual no es capaz de celebrar su día nacional por todo lo alto y sólo saca la bandera al balcón en el mundial. España, ese país donde la variable clave en el mundo llamada educación es desastrosa. España, país que no sabe gestionar ni es eficaz. España, país donde los gobernantes son el mal ejemplo para los gobernados. España, país extraño donde hay una mezcla de gente trabajadora y de gente que en cuanto se caen las monedas del bolsillo, meten la mano. España, país en el cual muchos se escaquean cuando pueden. España, país que tiene la envidia como defecto nacional. España, ese país en el que el respeto hacia las instituciones no nace de ellos mismos y oye encima, injustamente parece que intentan imponerlo.

España, país demasiado permisivo en todo.

Y es aquí donde quiero entrar. Felipe VI tiene la oportunidad de limpiar una parte manchada de la tela. De volver a lavar y enseñar al exterior nuestra piel limpia. Y parece que está preparado y que puede que sea el precursor de un nuevo cambio. Tal y como comentaba esta mañana Javier Cárdenas en su programa de Europa FM (él mismo reconoce que es republicano hasta la muerte), Felipe IV ganaría mucho más trabajando para empresa privada debido a los contactos que tiene, quedando nulos en comparación todos los que tiene toda la clase política de nuestro país que ocupa grandes grandes cargos e incluso todos los presidentes de gobierno que han existido en la historia del pueblo español. Y no solo ganaría en cantidad, sino en calidad de vida. Es por ello, que se debería valorar el esfuerzo que va a realizar Felipe VI y a la realidad a la que se va a enfrentar. No todo es oro lo que reluce.

Es entendible perfectamente que muchos españoles no estén de acuerdo con el coste que tiene que asumir nuestro estado para mantenerla, aún así mucho menor comparada con otras repúblicas y otras monarquías.

Y todos tienen derecho a decidir, pero no es el momento. España no está lista y esperemos que algún día lo esté.

Sabemos que España es el país que goza de la mejor calidad para vivir: clima, playas, gastronomía, naturaleza y gente amable a rebosar. Que ya saben todos los demás y nosotros que al español le gustan las cervecitas, las fiestas, la siesta y ser impuntual y pasional de vez en cuando, pero oye él disfruta de la vida y eso no se lo quita nadie. Pero de que nos sirve todo esto, sino tenemos lo demás.

Es hora de limpiar nuestra cara al exterior. Lograr volver a brillar gracias a una nueva imagen de país transparente, eficaz, independiente y honesto donde vale la pena vivir, trabajar, tener iniciativas, invertir y establecer alianzas de todos los tipos, no sólo comerciales con él. Somos capaces de hacerlo.

Si España fue en su día el centro del mundo, ¿por qué nos alejamos en lugar de aproximarnos?

Leticia Lorena Puertas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s