Dímelo

Dime que te vuelvo loco y bajaré las barreras de los muros de piedra que me rodean. Y descubrirás que todo me importa más de lo que aparento. Todo será mi pasión sobre la tuya esparcida en todas partes. Y aún sabiendo que esto nunca tendrá un buen final pero que que valdrá la pena. Dímelo, dime que te vuelvo loco y asumiré todas las consecuencias.

LLPB

¿Cuándo nos volveremos a ver?

Sí eso mi querida Sevilla, cuando nos volveremos a ver… Me preguntaba ayer. Dejando de lado atrás los presuntuosos trajes de chaqueta del Real, donde los hombres venden su mayor humo para impresionar a todas las niñas. Donde importa más sentirse importante, donde el qué tal y el aquí te pillo y te mato ya dan absolutamente igual. Donde las cosas parecen lo que son.

¿Cuándo nos volveremos a ver Sevilla? Aunque sea para verte a ti Giralda, para contarnos confesiones inconfesables mientras caminamos por la calle Sierpes, para dejar atrás Los Remedios y conseguir ver Triana desde el otro lado del Río. Donde el flamenco te llama en cada esquina y donde todo es más que pasión.

Pronto Sevilla, pronto.

LLPB

Las 4 leyes de la India

Dicen que cuando estas leyes llegan a tus manos es porqué necesitabas que llegasen en ese justo momento.

Son las siguientes:

La primera Ley dice:
“La persona que llega es la persona correcta”.

Nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. Ahora, cuando alguien haya entrado en tu vida y no sepas muy bien el porque, puedes verlo de esta manera.

La segunda Ley dice:
“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”.

Nada, absolutamente nada de lo que nos sucede podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. El ”hubiera” no existe. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque de momento no seamos capaces de verlo así.

La tercera Ley dice:
“En cualquier momento que comience es el momento correcto”.

Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará. La impaciencia, la intolerancia, la impulsividad solo nos limitan en el sentido de que nos impiden ver la perfección de los acontecimientos. Cambia esta percepción y cambiarán tus sentimientos.

La cuarta Ley:
“Cuando algo termina, termina”.

Simplemente es así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestro bien, para nuestra evolución, y por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. El simple hecho de que estés leyendo esto, te puede indicar que ahora es el mejor momento para soltar y despedirse.

Namaste

LLPB

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Crecer significa dejar ir y cerrar. Dejar ir a personas que hemos amado, cerrar cicatrices que tenían heridas compuestas de esperanza. Cerrar capítulos de esos que parecen que siempre tienen un prólogo. Dejar marchar y dejar vivir. Dejar los miedos atrás, dejar el miedo a la soledad aparcado. Aceptar que viene quien quiere y se queda quien quiere también. Que lo auténtico siempre dolerá. Que no hay nada peor que forzar una situación, que no hay nada peor que forzarte a que seas quien quiero que seas ser. Que sino funcionó a la número 10.002, tampoco funcionará a la 10.003. Tener paciencia y ver que ya no valen la pena las historias esas imposibles y complicadas, y con ello las personas así. Y que te arriesgues, j****.

Que lo de verdad es sencillo y punto.  Y ya no punto y coma, sino punto y final.

LPB

Even if I tried…

Quizás seamos todos iguales. Quizás nuestros cuerpos solo sean armaduras y filtros que canalicen la energía a nuestra alma. Bien en forma de dolor, placer, ternura… Y hasta amor. Quizás a cada persona que conozcas, que brindes tu amistad o que incluso ames tenga un papel. Y ese papel, se escriba bajo delgadas líneas en la historia de tu vida. Bien, abriendo una puerta nueva o bien enseñándote nuevos mundos que no conocías. Nuevos mundos inmensos de nuevas aventuras o minúsculos planetas que te recuerdan que tu manera de sentir no es la única.

LPB