Necesario.

Para tu rutina, para tu esencia, para tus emociones.

Para calmar el caos cuando hay confusión.

Para brindar caos cuando se necesita confusión.

Para dar forma al amor, para atreverse, para alimentar al alma.

Para dar fuerza a los sentidos. Para empujarte. Para intensificar el placer. 

El arte.

Leticia Lorena.

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Strangers in the night.

Ella se había enamorado de él. Creía que era el caballero que toda mujer fuerte, ambiciosa y segura de si misma desea eternamente. Ella… bueno de ella, ya hablaremos más hacia delante.

Él, hombre que no era perfecto pero sí real. Él independiente y con conversación e inteligencia de sobra.

De aquellos que lleva esmoquin de vez en cuando, le abre la puerta para dejarla pasar y se preocupa de que en todo instante no le falte esa copa de champagne que tanto le gusta llevar de compañía. Él tan elegante y con esa pizca de humor que lleva de la mano a su don de gentes.

Un poco creído y algo tiquismiquis. Amante de los atardeceres, el mar, los viajes y del vino. Y con alguna que otra cicatriz de alguna que otra ruptura que ya no le importa.

Educado ante todo excepto en ciertos asuntos que exigen de privacidad y de un poco de pasión, de esos que son de puertas para dentro. Demasiado ordenado y perfeccionista pero olvidadizo de todos sus requisitos cuando la ocasión lo demanda. Valiente y posesivo para marcar su territorio en aquellas situaciones que se necesita.

Con mil historias ocultas a las cuales acompañan mil amantes que ya están más que pasadas. De esas que aparecen de vez en cuando y se mueren de la envidia, al ver que él… que él ha elegido a ella.

Él le había elegido a ella.

Los tiempos habían cambiado.

Y él que no buscaba a la madre de sus hijos ni a la mujer perfecta. Él que buscaba a su amante y compañera de vida, y él fielmente creía que todo lo demás ya vendría fácilmente después.

Él le había elegido a ella.

Y ella había caído totalmente rendida.

Leticia Lorena Puertas

 

Aquí y ahora.

Estoy a punto de cumplir años.

Y acabo de decidir que me entrego al momento.

No voy a colgar el cartel de ”estoy de huelga” y ”esto no lo quiero”. Y no voy empezar a pegar gritos y pataletas para que todo pase. Y a decir, ”no es justo” y “que no, no”.

Acabo de decidir que me entrego a las circunstancias.

A que el reloj marque la hora contraria.  Al “espero verte pronto.” Al “cuídate, queda poco.” Y sobre todo, a la de “paciencia, que va a llegar tu momento.”

Me entrego a las dificultades. Aquí y ahora.

Y a pesar de todo lo que me rodea, sigo creyendo en mi misma y que en 2018 va a ser mi año. Sigo creyendo y creo que me merezco lo mejor.

¿Y cómo sabes que el 2018 es tu año? ¿Y cómo sabes que te mereces lo mejor?

Let my love in.

LLPB

Querido 2018…

Déjame decirte querido 2018 que casi he vuelto. Que casi he vuelto con más fuerzas que nunca. Que estoy de vuelta. Que este principio es más duro de lo que imaginé, que las pruebas se me acumulan una a una como cuando a uno le toca lavar los platos todos los días. O ir despidiendo mujeres desconocidas o irrelevantes cada fin  de semana en su propia casa. Que al acabar el laberinto, me pongo manos a la obra. Perdón, permíteme que me corrija… Que he acabado el laberinto y que me estoy poniendo manos a la obra, que estoy en plena acción.

Que esto empieza en breves señor 2018, que ya ha empezado y que este año lo mejor está por llegar, está llegando y que ya está aquí.

Aquí estás.

Querido 2018, que nos morimos de ganas de disfrutar y trabajar los dos juntos.

Y que lo estamos haciendo.

Namaste.

#passioneverywhere

Leticia Lorena

Deja vida, deja.

Deja vida que vivamos, que cometamos errores y que sean todos los posibles. Sí, vida deja que actuemos sin ningún sentido, que vivamos lo imposible aunque sepamos que no es posible. Que encajemos piezas del puzzle que no encajan y que derramemos pasión infinita por todas partes.

Vida, que lo sin sentido cobre sentido.

Que consigamos alcanzar el cielo.

O que bajemos al infierno a visitarlo.

Deja que se nos llene el corazón de cicatrices.

Leticia Lorena.

Gracias.

Hoy doy las gracias a la vida, porqué a pesar de haberme quitado tanto me ha dado de más. Gracias por tener a la mejor familia elegida del mundo. Sí, porqué los amigos que yo he elegido son y serán mi familia. Y no me refiero a amigos en general, sino a esas personas que pase lo que pase estarán ahí. Y demasiados son…

Gracias a vosotros, porqué lo mejor de mi sois y seréis vosotros.

Sin vosotros, nada de esto tendría sentido.

Os quiere,

Let.

PD: El significado de la palabra amigos no es la corriente o la que uno cree.